lunes, 24 de junio de 2019





No son 50, son 500 años en resistencia.
Sexualidades abominables, ancestrales, y placenteras


Celebramos la sodomía. Hace 500 años murió el conquistador español Vasco Núñez de Balboa, quien mandó a matar a cientos de indios en la aldea de Quarequa. Balboa descubrió que la casa del rey de la aldea estaba infectada con “el libertinaje más abominable y antinatural”, pues encontró a hombres vestidos con ropa de mujer, lampiños y adornados de un modo afeminado. Por ello ordenó que fuesen lanzados a los perros de presa. Ahí fue donde nació el perreo.

Esa memoria colonial da cuenta de cinco siglos de resistencia frente a la imposición de la heteronormatividad por parte del hombre blanco europeo, que afectó a los cuerpos racializados de nuestros territorios colonizados. Hace 50 años,  Marsha P. Johnson y Sylvia Rivera, cuerpos disidentes, negros y diaspóricos, dieron una batalla que agrietó los muros de las opresiones sexuales-raciales y de género en los Estados Unidos. La Revolución de stonewall -liderada por personas trans migrantes- fue un hecho en la historia de las disidencias sexuales y de género que luego tuvo resonancia en otras partes del mundo. Stonewall no fue el inicio.
50 años luego, 500 años luego, la lucha contra el régimen blanco heterosexual continua. En este escenario, proponemos reflexionar, actuar y revivir experiencias históricas para sentipensar y sentiperrear el presente.

Miércoles 26
18h, Presentación de las jornadas y publicación No son 50, son 500 años de resistencia. 10 años de Migrantes Transgresorxs.
19h, Cír-culo de ritualidades y sexualidades caníbales
Jota Mombaça
Kimy/Leticia Rojas
Jeannette Tineo
Modera: Chenta Tsai/Puto chino maricón
Centro de residencias artísticas

Jueves 27 de junio
19h a 23:30, Vasco Núñez de Balboa: con tu perro, te perreo. Pomposo, peligroso, lo deseo y contigo me lo gozo.
El colectivo Ayllu ha organizado diferentes fiestas que articulan no solo la celebración sino también la reivindicación de cuerpos no heterosexuales, como ocurrió con la fiesta Sudaca Mandinga del octubre trans de 2017 realizada en Intermediae, Matadero Madrid. Esta vez, en el mismo sitio, la fiesta Vasco Núñez de Balboa: con tu perro, te perreo se inscribe en los cruces entre los 500 años de la primera vuelta al mundo, los 500 años de la invención de la sodomia, y la conmemoración de los 50 años de las revueltas de Stonewall, que han configurado el movimiento LGTB a nivel global. Para esto, como punto culmine de unas jornadas que duran tres días en el Centro de resistencias artísticas (CRA) de Matadero bajo el títuylo No son 50, son 500 años en resistencia. Sexualidades abominables, ancestrales, y placenteras, convocamos a una fiesta de cierre en el Terrario de Intermediae a la que esperamos una asistencia aún mayor que la anterior fiesta Mandinga Sudaca, estimada en 200 personas.
No mixto
Sala Terrario, Intermediae, Matadero.

Viernes 28
14h, Desbordes ancestrales y otrxs abominables. Taller drang king, drag queen
No mixto
Facilita: Alex Aguirre, Yos Piña, Kimy/Leticia Rojas
Maquillaje y estilismos: Gadyola y Cara
Centro de residencias artísticas, espacio Ayllu.

18h, Salida del bloque racializadx en la manifestación del Orgullo crítico Madrid.

lunes, 13 de mayo de 2019

Migrantes y 'disidentes' sexuales: "Nuestros cuerpos hackean al Estado racista español"

A un año aproximadamente de la entrevista que nos hicieron desde el Diario. es, recordamos:
20/03/2018
Son las ocho de la tarde y, dentro de una de las naves del centro cultural Matadero de Madrid, un grupo de jóvenes ultima los detalles de las actividades que preparan para el próximo fin de semana. Varias fotos de personas racializadas y algunos carteles hechos a mano decoran el espacio. "Lo queer no te quita lo racista", reza uno de ellos. "No esperaban que sobreviviéramos", dice otro. 
Aquí se reúne cada semana Migrantes Trangresorxs, un colectivo de personas racializadas y migrantes con diversas orientaciones sexuales e identidades de género que luchan contra el racismo y la LGTBIfobia. Una "doble discriminación" que, insisten, les afecta de forma "específica" por el hecho de ser migrantes y racializadas, y por ser trans, lesbianas, gays, bisexuales o no identificarse con los conceptos tradicionales de hombre y mujer.



"Nuestro cuerpo es una intersección, yo no puedo separar una cosa de la otra: soy trans y soy migrante, está unido en una sola vivencia y recibimos doblemente esa violencia sobre nuestros cuerpos", explica Yos Piña, activista del colectivo. "Pero nuestros cuerpos también hackean el género construido por los blancos, las leyes que nos apresan y las estructuras del Estado racista español".

"Dentro de los grupos alternativos se nos invisibilizaba"

A su lado está Álex Aguirre, quien llegó a España después de años ejerciendo el activismo con personas trans y lesbianas en Ecuador, su país de origen. Este impulso, dice, está en el origen de este grupo del que hoy forma parte. "Cuando llegué, me di cuenta de que no había espacios para trabajar específicamente migraciones y LGTB. Me iba a espacios blancos LGTB, pero no se trataba: era parte de la agenda, pero no había presupuestos, ni gente que lo trabajara", relata.
Así nació Migrantes Trangresorxs en 2010. "Decíamos: '¿Dónde se reúne la gente?' Teníamos esta necesidad personal y política, y comenzamos a reunirnos", sostiene. Quimy/Leticia Rojas, también procedente de Ecuador, asiente y apunta que el punto de inflexión lo marcó un encuentro feminista que tuvo lugar en 2009. "Dentro de los grupos alternativos se invisibilizaba totalmente el tema de las personas migrantes, pensábamos por qué no se visibilizaba nuestro discurso, a pesar de estar allí", relata.
"Parece que los migrantes no tenemos un activismo político crítico, lo que nos enfurecía y también nos empujó a hacer algo en estos contextos de personas LGTBQ blancas y locales, y generar una posición crítica y transgresora", agrega.
Se autodenominan "disidentes sexuales" porque tratan de desmontar, dicen, la identidad y la orientación sexual "hegemónicas"."La heterosexualidad es un invento colonial, así como la separación que Occidente generó entre salud y enfermedad, o delito y no delito. Antes de la llegada de los conquistadores, en Abya Yala [América] existían multitud de prácticas sexuales y de identidades que no respondían al binomio hombre-mujer o masculino-femenino, como los enchaquirados en la zona de Ecuador", explica Francisco Godoy, activista.
También rechazan la idea de que se fueron de sus países de origen en busca del denominado "sueño europeo". "A veces dicen que venimos de países pobres, precarios, que venimos huyendo de que nos maten, pero no es verdad. Ecuador, por ejemplo, es muy adelantado", sostiene Aguirre. "Tenemos derecho de estar acá y en cualquier otra parte del mundo", apunta Piña.

"Exigimos al Gobierno que nos reconozca"

Así, uno de sus principales objetivos es combatir la imagen "victimista" y homogénea que a menudo, indican, se da de la comunidad migrante, y reiteran que no quieren que hablen por ellas, que son ellas las protagonistas de su lucha, en la que ponen sobre la mesa demandas específicas, como poder decidir su nombre.
Esta ha sido una de sus campañas más recientes: que las personas trans migrantes no tengan que tener la nacionalidad española, tal y como estipula la ley, para poder cambiar su nombre en su documento de identidad (NIE) sin esperar los dos años exigidos de hormonación y médicos y un certificado de disforia de género. 
"Exigimos al Gobierno que nos reconozca, porque, al esperar a poder tener la nacionalidad y añadido a los dos años que tienes que hormonarte, se demora cinco o diez años", apunta Aguirre. "Diez años con todas las trabas administrativas y burocráticas y soportando toda la violencia racista y tránsfoba", coincide Piña.
Aguirre, según cuenta, se llama Álex en Ecuador, donde pudo cambiar su nombre, pero en sus documentos españoles figura otro, su "nombre anterior femenino". "Acá llegué con el nombre de Álex, me lo cambiaron en el NIE y cuando obtuve la nacionalidad, el juez me dijo que no cumplía las leyes establecidas de sexo y género, que había una confusión. No me quiso poner Álex", asegura.
Esta traba, según relata, ha marcado su vida en España. "Hay personas con dos o tres hombres. En mi país me llamo como un hombre y acá tengo otro. Cuando viajo tengo que estar con los dos pasaportes". Y cuenta que el día anterior a la entrevista, sin ir más lejos, en una visita al médico, el doctor le llamó a la consulta preguntando "¿Dónde está esta señorita". "Lo dijo en medio de 20 personas y yo no alcé la mano. Cuando me tocó entrar, le dije que estaría bien que llamaran por los apellidos".

"Hay gente muy cercana que no acepta que es racista"

Con su activismo, no solo se centran en la comunidad LGTBI, sino que denuncian el "racismo estructural" que, a su juicio, sufren las personas migrantes y racializadas en España. "La Ley de Extranjería es una cárcel, porque marca la muerte social de las personas que no tienen papeles. Diariamente nos tenemos que enfrentar a la inexistencia. Mi nombre es Yos, pero al no tener un documento que te valide para alquilar una habitación o tener un trabajo, no existes", asegura. 
Si tiene que pensar en cómo les afecta el racismo y la lgtbifobia a diario, Aguirre no duda. "Sales a la calle con miedo a que te peguen. A veces paso desapercibido por ser chico, pero igualmente me han pegado porque reconocieron que era trans. Hay mucha violencia todavía en la calle contra todas las personas trans, racializadas o no".


También empujan para que este discurso esté presente en otros espacios formados en su mayoría por personas blancas que reivindican los derechos LGTBI. "Es importante visibilizarnos, dar constancia de nuestra existencia. Siempre tratamos de imponernos, porque el tema migrante cuesta. Damos a conocer que sí hay racismo, porque no se reconoce que existe a nivel estructural, que hay esta idea de que lo blanco es lo mejor. Hay gente muy cercana, a la que quiero mucho, que no acepta que es racista. Que me dicen: 'El racismo lo tienes en tu cabeza'. Tenemos un fuerte trabajo por hacer", esgrime Aguirre.
Para su compañeras, este es a menudo un trabajo "invisible" que requiere un gran esfuerzo. "Nos vemos obligadas a estar constantemente reflexionando y generando una estrategia para explicarlo. El racismo es tan fuerte que es ciego, las personas blancas no tienen la capacidad de verlo hasta que no se lo pones enfrente", critica Rojas.
Para combatirlo, trabajan con otros colectivos antirracistas de Madrid y grupos migrantes LGTBI de otros puntos del Estado, como Barcelona o País Vasco. En todos estos años han organizado encuentros, debates, talleres y todo tipo de actividades. La próxima, 'La cancha es nuestra', será este domingo en el barrio de Lavapiés, con una exposición de fotografías y conciertos organizados junto a otros colectivos como Kwanzaa, Efae y Alianza por la Solidaridad. En él también rendirán homenaje a Mame Mbaye, el mantero fallecido el pasado jueves en Lavapiés.
Cada vez, dicen, son más. "Y vamos a seguir, p

orque esto también es lo que nos da vida. Seguir luchando", anuncia Aguirre. "Son espacios para pensar nuestra realidad y afianzar los lazos para resistir y ver cómo solucionar nuestros problemas diarios. Ha sido lindo, porque permite saber que no estamos solas, que somos muchas y tenemos muchas estrategias para resistir, sobre todo con toda esta avalancha racista efervescente en Europa", opina Piña.
"Que Europa esté llena de negros y migrantes es hackear la 'blanquitud': agrietarla y decir que existimos y sobrevivimos. Y no esperaban que sobreviviéramos", sentencia.
Mayor información:

domingo, 12 de mayo de 2019

Posiciones transmigrantes y transfronterizas. Entrevista Diario Diagonal

Recordando una entrevista desde el diario, en diciembre del 2012.
El Real Decreto de Sanidad aprobado en septiembre de 2012 y la propia Ley de Identidad de Género de 2007 excluyen a las personas trans migrantes.
Leticia/Kimy y Alex Aguirre

Este año junto con un equipo de investigadorxs y activistas hemos publicado los resultados de la investigación de ONU Mujeres titulada “La situación de la población migrante latinoamericana TLGB (Transexual, transgénero, lesbiana, gay y bisexual) en España desde un enfoque de género y de derechos humanos”, coordinada por Raquel Osborne.
Nuestras conclusiones apuntan a una mejora de las condiciones de vida de las personas TLGB migrantes en el Estado español a la hora de expresar libremente su identidad de género y su opción sexual, apoyadas por el marco legal que permite el cambio de sexo e identidad, y el matrimonio entre personas del mismo sexo.
España parece ser un país avanzado en el aspecto de los derechos para las personas TLGB. Sin embargo, una cuestión son los derechos regulados y otra muy distinta el acceso a los mismos. A ello habría que añadir la interrelación de diferentes formas de marginación que, en el caso concreto de muchas personas TLGB migrantes son: la extranjería, la diversidad sexual y de género, la clase social y la etnia.
La investigación pone asimismo en cuestión la idea de que las migraciones son básicamente económicas y heterosexuales. Nuevas formas de organización de la familia, la comunidad y las solidaridades se ponen de manifiesto en este tipo de migraciones motivadas por el deseo de vivir libremente una opción sexual, una identidad de género, un amor o una necesidad de reconocimiento.
El proceso migratorio abre las puertas, en muchos casos, a la posibilidad de pensarse como sujetos de cambios y de vivir la opción sexual libremente, redefiniendo posiciones anteriores a migrar para construir una nueva subjetividad en función del reconocimiento de la opción sexual. Sin embargo, migrar también supone nuevas formas de vida subalternas en España, donde la condición de extranjero/a representa una nueva frontera para el ejercicio libre de la ciudadanía.
El marco legal español no es suficiente para proteger otros derechos de las personas TLGB migrantes en el país, entre los que destacamos el derecho a la no discriminación por razón de procedencia; el derecho al trabajo; el derecho al asilo o el derecho al cambio de sexo de personas que no tengan la nacionalidad española.
En este contexto, las diásporas trans y lesbianas cuestionan críticamente la construcción que Occidente ha hecho de esos “otros” cuerpos, como cuerpos racializados y conquistables. Por ello es importante denunciar los procesos de dominación no solo partiendo de la localidad/territorialidad como diferencia geopolítica norte/sur, sino cuestionando las formas de explotación que se dan tanto dentro de las propias fronteras de los países “modernos” del Norte como dentro de los países del Sur “neo-colonizados”.
En esta dirección, las salidas o exilios de las identidades de género no-normativas –sean de sus países de origen o cualquier otro lugar– se producen a pesar de las dificultades que implica conseguir un visado o de los riesgos y de la violencia que significa cruzar determinadas fronteras o desplazamientos transnacionales. Así, dentro de las recomendaciones del estudio mencionado, incluimos la revisión del artículo 7 de la Ley de Asilo (aprobada en 2009), para suprimir el párrafo sobre limitaciones al derecho de protección internacional de las personas perseguidas por motivos de orientación sexual o identidad de género, así como estudiar el alcance real de esta protección a través de la creación de un Observatorio de Derechos Humanos.
Las diásporas migrantes politizadas también cuestionan las diferencias que reproducen simultáneamente posiciones de poder/ privilegios y prácticas de (in)visibilidad y/o exclusión del “otro”. En este sentido, las personas migrantes trans/lesbianas toman la voz y son protagonistas de acciones estratégicas transfeministas y trasfronterizas (como en la Manifestación del Orgullo crítico de 2010).
Se cuestiona también la Ley de Identidad de Género (Ley 3/marzo 16, 2007), que regula la rectificación registral de lamención sobre el sexo de las personas, ya que sólo reconoce a la ciudadanía española. Es decir, la mayoría de las personas transmigrantes no pueden acogerse a dicha ley, salvo que la legislación del país de origen permita esta misma rectificación. Por tanto, otras recomendaciones del estudio son, además de la supresión del diagnóstico de “disforia de género” dentro de la Ley 3/2007, la posibilidad de rectificación registral para las personas extranjeras con residencia legal en el Estado español, así como la ampliación en todas las comunidades autónomas de la cobertura sanitaria pública en los tratamientos de cambio de género o sexo y en la reproducción asistida.

Migrantes transgresores

Desde Madrid, el colectivo Migrantes Transgresorxs permite espacios de reflexión entre personas transmigrantes y autóctonxs, produce articulaciones alternativas con colectivos en diversas direcciones como las acciones emprendidas por el colectivo PandiTrans y la Plataforma del octubre Trans dentro del marco del Movimiento por la Despatologizaciónde las IdentidadesTrans 2012.
No es aceptable la patologización de las identidades de género fuera del binomio mujer/hombre, ni los recortes en sanidad pública. Estos afectan a las personas trans en general y a las personas transmigrantes en particular. Afectan nuestras vidas y la cotidianeidad laboral, sanitaria o familiar, obligándonos a vivir con mayor precariedad.De ahí la importancia de sensibilizar al personal de la administración pública en materia de derechos de las personas TLGB migrantes, así como en la educación en cuestiones de diversidad corporal, sexual y de identidades que facilite la libre expresión de estas opciones.
De igual manera, se recalca la importancia de sumarse a la demanda de cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros y manifestarse en contra de las políticas migratorias adoptadas por el gobierno español.

martes, 26 de marzo de 2019

¿CÓMO ESCAPAR HACIA LA TRANSMODERNIDAD? Sirin Adlbi Sabai


Dentro del marco del programa de estudios independientes P.O.P.S., Programa Orientado a Prácticas Subalternas, recibimos a Sirin Adlbi Sabai, una mujer musulmana sirio-española.

El título de esta sesión implica la necesidad de responder a varias cuestiones: ¿Por qué escapar? ¿Escapar de dónde? y ¿Escapar hacia dónde? ¿qué es la transmodernidad? y anteriormente ¿qué es la modernidad? A todo ello pretende dar respuesta esta charla, pero desde la localización epistemológica-existencial y espacio-temporal de la interlocutora, Sirin Adlbi Sabai.

Sesión abierta 
Sábado, 6 de abril
19h
Lugar: Centro de Residencias Artísticas
Matadero, Madrid
Metro Legazpi, L6 y L3

lunes, 11 de marzo de 2019

Presentación de libro de Duen Sacchi, 16M.

“Ficciones patógenas podría describirse como un relato o un conjunto de relatos sobre la naturaleza, si no fuera porque la naturaleza no existe. Pequeño problema ontológico-político que empuja la posibilidad de la enunciación científica hacia un precipicio narrativo. Es así como este libro se convierte en un experimento contra-científico sobre “nuestra naturaleza, así juntito, como no podría ser de otra manera”. […] Atravesando archivos coloniales y mitologías dispares, Duen Sacchi intenta “probar” una hipótesis insólita: ¿Y si la manzana que Adán se tragó se hubiera convertido después de la expulsión del paraíso en un órgano del cuerpo, haciendo de lo humano algo intrínsecamente vegetal y constitutivamente monstruoso? En el principio era el fruto. Y sólo después vinieron el árbol y el cuerpo.” Paul B. Preciado

Duen Sacchi (Aguaray, Argentina). Artista visual, investigador, escritor trans* y migra. Programa de Estudios Independientes (PEI) MACBA (2014-2015) Dirigió el programa “Degenerad*s” políticas radicales del arte y el pensamiento transfeminista anticolonial- Histeria Kolektiboa (Bilbao, 2014-2017). Ha colaborado en El Estado Mental, Pikara Magazine, Suplemento Soy. Ha desarrollado acciones, residencias y presentaciones de su trabajo en MACBA (Barcelona), Tabakalera (Donostia), La Taller (Bilbao) La Ene (Buenos Aires) entre otros. Es parte del Equipo Sacchi – De Santo: Beca Fondo Nacional de las Artes (2017), Beca Iberescena (2017) Nau L’Estruch (Sabadell) Matadero (Madrid) Hangar (Barcelona) Es parte del colectivo Ira Sudaka: MUSAC (Castilla y León).

P.O.S.P. /Ayllu
Centros de residencias artísticas-CRA, Matadero.
19h